En El Cantegril nos apasiona rendir homenaje a las raíces que definen nuestra identidad: la fusión italo-uruguaya. En esta ocasión queremos detenernos en uno de los protagonistas indiscutibles de nuestra carta, un plato que encierra misterio y sabor en cada pliegue: el calzone. ¿Quieres conocer su historia? ¡Sigue leyendo!
Un origen humilde y callejero
Aunque hoy lo disfrutamos sentados a la mesa, el calzone nació en las calles de Nápoles durante el siglo XVIII. Su nombre, que literalmente significa "pantalón" o "calza", hace referencia a su propósito original: ser una pizza "cerrada" que permitiera a los trabajadores comer mientras caminaban, sin ensuciarse y manteniendo el relleno caliente por más tiempo.
A diferencia de la pizza tradicional, cuya cobertura queda expuesta al calor directo del horno, el calzone actúa como una cámara de vapor natural. Al sellar la masa sobre sí misma, los ingredientes se cocinan en su propio jugo, lo que resulta en texturas mucho más melosas y sabores intensamente concentrados.
El arte de la masa y el equilibrio
El secreto de un calzone inolvidable reside en la paciencia. En El Cantegril respetamos los tiempos de fermentación de nuestra masa artesanal para lograr esa corteza dorada y crujiente por fuera, pero suave y elástica por dentro.
Pero no todo es la envoltura; el equilibrio del relleno es otro aspecto fundamental a tener en cuenta. Un calzone auténtico ha de tener la humedad justa. Tradicionalmente, la base es de queso ricotta y mozzarella, pero nuestra herencia uruguaya nos impulsa a ir más allá, incorporando ingredientes de máxima calidad que aportan ese carácter robusto y reconfortante que tanto nos gusta. Desde el clásico de jamón y queso hasta versiones más atrevidas con vegetales frescos o carnes seleccionadas, cada cierre de masa es una promesa de sabor.
Mucho más que una pizza doblada
A menudo se comete el error de pensar que un calzone es simplemente una pizza doblada a la mitad. Sin embargo, la técnica de horneado varía sensiblemente. Al estar cerrado, el aire caliente del interior expande la masa, creando esa forma abombada tan característica.
Cortarlo y ver cómo escapa el primer hilo de vapor aromático es, sin duda, una de las experiencias más satisfactorias para cualquier amante de la buena mesa.
¿Te vas a quedar con las ganas de probarlo?
En El Cantegril, cada calzone que sale de nuestro horno es un tributo a esa tradición napolitana que cruzó el océano hasta Uruguay y que hoy encuentra su hogar en Ferrol
Sé precavido y reserva tu mesa con antelación. Déjate seducir por el aroma de nuestra cocina y descubre por qué somos una referencia en la hostelería de la ciudad departamental.